El diseño de marca no debería quedarse en el diseño de un logo, imagotipo o símbolo. Debe ir más allá y concretarse en el manual de uso corporativo que ofrezca pautas claras acerca del comportamiento de la marca en todos los entornos posibles en los que la podamos utilizar.
Desde el diseño de papelería corporativa, a rotulación de vehículos o establecimientos, diseño de packaging o gráficas promocionales. Todo esto debería estar comprendido en el manual de uso de la marca o manual corporativo.
Porque el diseño de una marca debería ser más complejo que representar la actividad o el nombre de la marca de una forma más o menos ocurrente.
El diseño de marca estaría encuadrado dentro del branding, aunque la verdad es que decir que hago branding es un poco osado. Ojalá pudiera.
El branding empieza en el momento en que alguien conoce la existencia de un producto. O incluso podríamos ir más allá, diciendo que en ocasiones empieza desde el momento en que una persona conoce a otra, y ahí comenzaría una marca personal.
Al entrar en una Apple Store en un edificio singulart con un merchandising determinado, o al pasar por una tienda de Uterqüe con un intenso olor madera tratada, o cuando escuchas un jingle y sigues con el eslogan I’m loving it!… ya se hace sentir la marca.
El proceso –en ocasiones ritual– de compra , el asesoramiento, el pago, la postventa… todo es branding y en definitiva percepción de marca.
Como las personas, las marcas tienen un carácter, una filosofía, más o menos acertada. Son egoístas o solidarias, frescas o rancias, divertidas o serias y esto es en esencia un reflejo de su público, porque una marca debe ser lo que su público espera de ella. ¿Qué poca personalidad, verdad? No del todo, las marcas tienen una influencia y con sus productos y actitudes pueden modificar comportamientos y hábitos de consumo.
El branding que hago puede llegar al aspecto que la marca ofrece a sus clientes –si va de traje o camiseta de manga corta–, a la hora forma de comunicarse –si le trata de usted o te choca las cinco como buenos colegas–, o pensar qué le gustaría al cliente que hiciera la marca por él.
Pero siendo sinceros el branding es mucho más de lo que hago yo, yo me quedo en el diseño de la marca y todo lo relacionado con su envoltura gráfica (que no es poco).
Aquí tienes algunos ejemplos de marcas basadas en logotipos, en imagotipos o incluso solo símbolos. Hay un poco de todo y por supuesto, cada una tiene su manual de identidad corporativa que es esa envoltura que te decía antes y que a veces llega a ser tan importante como el logo o el símbolo.
Asociación Galega
de Deseño